
Recuperación de cuerpos en Pasta de Conchos es “un triunfo” ante la impunidad de Grupo México, dicen deudos
febrero 19, 2026
Tras dos décadas de resistencia y lucha, para las familias de Pasta de Conchos la recuperación de los restos de 25 mineros representa “un triunfo” frente a la “indolencia institucional y la impunidad empresarial” de Grupo México.
Al celebrar una misa en memoria de los 65 trabajadores fallecidos, en el Antimonumento ubicado en Paseo de la Reforma, viudas, hijas y otros familiares también llamaron a romper con el “ciclo de impunidad” y enfatizaron que las labores de rescate y recuperación deben continuar hasta que los 38 mineros restantes regresen a casa.
“Esta voluntad debe mantenerse firme y sin pausas hasta que se cumpla la totalidad del rescate, rompiendo finalmente con el ciclo de impunidad y atendiendo la precariedad laboral que ha caracterizado históricamente a la región carbonífera de Coahuila”, señaló Elvira Martínez Espinoza, viuda de Jorge Vladimir Muñoz.
Reprochó que para lograr estos avances, tuvieron que pasar tres gobiernos —dos del PAN y uno del PRI— “obstinados en justificaciones oficiales intentaron imponer el olvido” de la tragedia ocurrida el 19 de febrero de 2006.
“Se necesitaron todos estos años para que la voluntad política reiniciara estas labores, mientras mantuvimos nuestra resistencia contra el poder empresarial, el abandono oficial y una espera injustificable que evidencia cómo el sistema protegió los intereses corporativos por encima de los derechos y la dignidad humana”, manifestó.
Durante la ceremonia religiosa, el obispo Raúl Vera López criticó enérgicamente a los dueños de la mina, Grupo México, pues esta empresa suspendió en su momento las labores de rescate “diciendo que no había nadie que sobreviviera”.
En el lugar, al que acudieron organizaciones solidarias como el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, colocaron las fotografías de los mineros fallecidos, colgadas en una carpa y atadas con una “cuerda de vida”.
Cristina Auerbach, directora de la organización Familia Pasta de Conchos, dijo que este instrumento elaborado con un mecate y conos sirve, en teoría, como una medida de seguridad para que un trabajador guíe su salida del interior de la mina cuando pierde la lámpara o esta se apaga.
“No somos ingenuos, sabemos que esta medida no les iba a salvar la vida, pero tampoco la tenía. Grupo México decidió ahorrarse hasta un mecate con conos”, reclamó.
Al dar lectura a un comunicado, Espinoza demandó al gobierno federal que se garanticen medidas de no repetición, porque el costo humano del modelo extractivo es inaceptable: desde la tragedia ocurrida en 2006, a la fecha, han fallecido 138 mineros en la región carbonífera.
Por ello, planteó que se busquen alternativas laborales que transformen la económica de la zona.
Durante el acto, se proyectó el documental En el desierto, la esperanza florece: 20 años de lucha en Pasta de Conchos.











