Argentina endurece postura por proyecto petrolero en las Malvinas

septiembre 8, 2026
La disputa por la soberanía de las Islas Malvinas/Falklands volvió a tomar fuerza entre Argentina y Reino Unido, esta vez por el avance de un proyecto de explotación petrolera ubicado frente al archipiélago.
El presidente argentino, Javier Milei, señaló al yacimiento Sea Lion como una “amenaza” para los intereses de su país y anunció nuevas sanciones contra empresas vinculadas con su desarrollo. Días después, su gobierno informó que presentará una denuncia penal contra varias compañías, sus directivos y representantes.
El proyecto es desarrollado principalmente por la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration. El yacimiento, descubierto en 2010 y ubicado aproximadamente a 220 kilómetros al norte de las islas, podría contener alrededor de mil 700 millones de barriles de petróleo.
Sea Lion, el proyecto detrás de la disputa
Sea Lion obtuvo en diciembre de 2025 la Decisión Final de Inversión para iniciar su primera fase de desarrollo, después de conseguir las autorizaciones y el financiamiento necesarios. La extracción de petróleo está prevista para comenzar en marzo de 2028.
La primera etapa contempla la perforación de 11 pozos submarinos conectados a una plataforma flotante de producción, almacenamiento y descarga. Posteriormente se añadirían otros 12 pozos y, de acuerdo con las empresas involucradas, la producción podría extenderse durante más de 30 años.
Navitas Petroleum posee el 65 por ciento del proyecto, mientras que Rockhopper Exploration participa con el porcentaje restante. El desarrollo contempla una inversión de aproximadamente 2 mil 200 millones de dólares.
Las compañías sostienen que cuentan con licencias válidas otorgadas por el gobierno de las islas y con el respaldo del Reino Unido. También han asegurado que las medidas anunciadas por Argentina no deberían afectar de manera significativa el calendario previsto para el proyecto.
Argentina mantiene una posición contraria, el gobierno de Javier Milei considera que las operaciones violan la Ley 26.659, que establece restricciones para la exploración y explotación de hidrocarburos en zonas que el país considera parte de su plataforma continental.
Por ello, la Cancillería argentina inició procedimientos sancionatorios contra 45 personas y empresas presuntamente relacionadas con actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en las islas. Posteriormente, el gobierno anunció acciones penales contra Navitas, algunas de sus filiales y sus directivos.
Preocupa por su impacto ambiental
El desarrollo de Sea Lion no solo genera cuestionamientos por la disputa territorial. El propio proyecto contempla en su evaluación de impacto ambiental posibles consecuencias derivadas de las perforaciones submarinas y el aumento del tráfico marítimo y aéreo en la zona.
Uno de los principales riesgos señalados es un posible derrame de petróleo, que podría afectar los ecosistemas marinos del Atlántico Sur. También se advierten posibles aumentos en la demanda de recursos como agua potable y energía, además de mayores niveles de ruido y actividad alrededor de las islas.
Organizaciones argentinas y excombatientes de la guerra de 1982 han recurrido a la Justicia para intentar frenar el desarrollo del proyecto, argumentando que representa un riesgo para el medio ambiente y para los recursos naturales que Argentina reclama como propios.
Petróleo pone en juego las inversiones
Las medidas de Milei podrían tener consecuencias que vayan más allá de Sea Lion. El mandatario advirtió que las sanciones podrían alcanzar a accionistas, directivos y proveedores de empresas que participen en actividades petroleras en las islas.
El gobierno argentino busca atraer inversiones internacionales para impulsar su sector energético, pero al mismo tiempo plantea consecuencias para empresas que participen en proyectos relacionados con las Malvinas. Esta situación podría aumentar el riesgo geopolítico que deben considerar los inversionistas extranjeros.
Las acciones de Navitas y Rockhopper registraron caídas en bolsa después de los anuncios de Milei. Sin embargo, ambas empresas mantienen su postura de que Sea Lion opera bajo licencias legales otorgadas por las autoridades de las islas.
La nueva escalada ocurre además después de que el presidente estadounidense Donald Trump sugiriera que Washington podría revisar su posición respecto a la disputa por las Malvinas, en medio de diferencias con el Reino Unido.











