
Pobladores de Paso Limón quedan incomunicados y en peligro por obra inconclusa
agosto 26, 2026
Juan David Castilla/Xalapa. Un tramo carretero de apenas tres kilómetros mantiene en el aislamiento y el rezago económico a los habitantes de la comunidad Paso Limón, municipio de Tlaltetela.
A pesar de múltiples gestiones realizadas desde el año 2020 y promesas incumplidas por administraciones municipales consecutivas, la vía Puente Chotla-Paso Limón continúa en condiciones deplorables de terracería.
La problemática prevalece desde 2006, año en que se proyectó la construcción del camino en dos etapas. Sin embargo, únicamente se ejecutó la primera mitad.
A decir de los propios pobladores, mediante indagatorias ciudadanas descubrieron que la obra fue reportada administrativamente como concluida ante el Órgano de Fiscalización Superior (Orfis), razón por la cual las autoridades locales han omitido ingresar nuevos proyectos ante el Gobierno del Estado o la Federación.
«La pregunta de la comunidad es quién firmó, quién autorizó y quién es el responsable de esto», expresaron los afectados, quienes cuentan con acuses de recibido firmados y sellados de las solicitudes entregadas a las dependencias correspondientes sin obtener respuesta favorable.
La falta de pavimentación no solo representa un obstáculo de movilidad, sino un riesgo latente para la vida de los lugareños. Rodeados por el río Los Pescados (La Antigua), la terracería constituye el único acceso vehicular de la población.
Durante la temporada de lluvias, el río y los arroyos aledaños crecen, destruyendo la ruta e imposibilitando el tránsito. Aunque cuentan con un puente colgante que comunica hacia Agua Caliente, este es exclusivamente peatonal y suele sufrir daños estructurales por el arrastre de troncos durante las crecidas.
La situación es crítica para pacientes con enfermedades crónicas como cáncer, diabetes e hipertensión, así como para mujeres embarazadas. Habitantes denunciaron que el traslado de urgencias hacia Xalapa o cabeceras municipales cercanas se vuelve complicado que ha culminado en fallecimientos sobre la ruta, debido al tiempo prolongado de traslado, el mal estado del camino y las inclemencias del tiempo.
La vulnerabilidad del camino impacta directamente a los productores locales de cítricos, maíz, frijol y pipián. En el caso del limón, cuya cosecha se realiza cada ocho días, los agricultores que carecen de transporte propio se ven obligados a vender su producto a intermediarios, quienes se aprovechan de las condiciones del camino para pagar costos muy por debajo del valor de mercado.
Asimismo, señalaron que las breves intervenciones del Ayuntamiento de Tlaltetela se han limitado a raspados de maquinaria o la colocación de alcantarillas deficiencias que son arrastradas por las corrientes de agua en la primera tempestad.

