MUJERES: DEL DERECHO AL VOTO AL EJERCICIO DEL PODER

julio 3, 2026
A SIETE DÉCADAS DE UNA TRANSFORMACIÓN HISTÓRICA
Setenta años pueden parecer poco en la historia de un país, pero han sido suficientes para presenciar una de las transformaciones políticas más profundas de México. En 1953, las mujeres conquistaron el derecho al voto; siete décadas después, una mujer ocupa la Presidencia de la República, encabeza el Poder Ejecutivo y ejerce el mando supremo de las Fuerzas Armadas. El trayecto ha sido largo, pero el cambio resulta innegable.
Aquel 3 de julio de 1953 quedó marcado como el inicio de una nueva etapa democrática. Después vendría la lucha por ocupar espacios de representación, una época en la que se repetía que, para acceder a un cargo de elección popular, las mujeres debían ser postuladas bajo la figura de «sectores vulnerables» o mediante cuotas que muchos consideraban concesiones temporales y no un derecho.
Años después llegaron las reglas de paridad: candidaturas distribuidas en un esquema 50-50 entre hombres y mujeres. Recuerdo que, en ese momento, un viejo lobo de mar de la política me soltó una frase entre broma y advertencia: «No les estamos concediendo nada a las mujeres; nos estamos protegiendo los hombres, porque al paso que van, si les dejamos la cancha abierta, nos vamos a quedar sin nada». ¡Pa’ su mecha! El hombre terminó teniendo boca de profeta.
VERACRUZ Y EL TIEMPO DE LAS MUJERES
En Veracruz, buena parte de los espacios de mayor peso institucional hoy están encabezados por mujeres. La primera muestra es la propia gubernatura. Entre los pocos hombres que rompen esa tendencia aparecen el rector de la Universidad Veracruzana —quien, dicho sea de paso, no ha hecho mucho por prestigiar al género—; Gilberto de Jesús Salazar Ceballos, al frente del Tribunal Electoral de Veracruz; y desde luego Esteban Bautista Hernández, presidiendo la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado. De ahí en fuera, el tablero político veracruzano tiene un claro sello femenino.
ORFIS
En el Órgano de Fiscalización Superior veracruzano destaca la firmeza de Delia González Cobos. Su estilo directo y la contundencia de sus observaciones han acalambrado a más de un servidor público. Conoce perfectamente que la información es una herramienta de poder y ha construido una gestión basada en auditorías frontales y cuestionamientos incómodos para quienes administran recursos públicos. Que de paso la sitúan como una mujer súper poderosa.
FGE
En la Fiscalía General del Estado, Lizbeth Aurelia Jiménez Aguirre asumió una institución con rezagos históricos. Si bien el desempeño dista de ser el esperado y difícilmente alcanzará a resolver los problemas estructurales antes de concluir su gestión, también es cierto que mejoró el nivel mostrado durante la gris administración de su antecesora. Después de todo, hacerlo peor que Verónica Hernández Giadáns parecía una tarea complicada. Sin embargo, la Fiscal sigue teniendo cuentas pendientes y casos como el de Roxana Guzmán continúan sacudiendo la credibilidad de la institución.
OPLE
Marisol Delgadillo Morales ha logrado consolidar al OPLE Veracruz como uno de los organismos electorales mejor evaluados del país. Condujo procesos particularmente complejos, mantuvo orden administrativo y apostó por la innovación mediante la realización de 212 debates entre candidaturas, la mayoría en formato virtual. El modelo implementado despertó el interés de organismos electorales de otras entidades, que hoy buscan conocer la experiencia veracruzana tanto en la organización de debates como en la manera en que resolvió la elección judicial.
PAN
Paradójicamente, fue el partido históricamente identificado con las posturas más conservadoras el que terminó adelantándose a sus adversarios al designar a su primera presidenta estatal. Cristina Ledezma López tendrá ahora la responsabilidad de diagnosticar si la caballada azul llega fuerte o famélica a la próxima batalla por las diputaciones.
No deja de ser una ironía política: el mismo partido que alguna vez tuvo un presidente que calificó a las mujeres como «lavadoras de dos patas» hoy se convierte en este momento, en el primero de los grandes institutos políticos de Veracruz en colocar a una mujer al frente de su dirigencia estatal, adelantándose a Morena, PRI, Partido Verde y Movimiento Ciudadano. Los tiempos cambiaron… y la política también.
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Columna exclusiva El Democrata