Ecologista Universal culmina Viacrucis de 100 km en Laguna Verde

abril 3, 2026

Juan David Castilla/Xalapa. Tras cinco días de caminata bajo temperaturas superiores a los 35 grados centígrados, el activista ambiental Manuel Guevara Hernández, conocido como el “Ecologista Universal”, arribó este viernes 3 de abril a las inmediaciones de la Central Nucleoeléctrica de Laguna Verde.

Acompañado por el activista Jorge Morales Barradas, el emblemático personaje de máscara amarilla y vestimenta verde cumplió 42 años de realizar de manera ininterrumpida este recorrido simbólico de 100 kilómetros desde la capital, Xalapa.

Al concluir su trayecto frente a las instalaciones de la planta nuclear, Morales Barradas se ha consolidado esta peregrinación como una de las expresiones de resistencia civil más persistentes y representativas de la entidad.

La demanda central de este cuadragésimo segundo viacrucis se centró en la exigencia de una aplicación real y transparente del Plan de Emergencia Radiológico Externo (PERE), señalando que las comunidades ubicadas dentro de los radios de afectación por ingestión y dispersión de pluma radiológica carecen de la infraestructura y las vías de evacuación necesarias.

El activista subrayó que el protocolo debe cumplirse conforme a los estándares internacionales, priorizando la protección de los municipios de Actopan y Alto Lucero.

El movimiento busca visibilizar que la seguridad nuclear no es solo un tema técnico de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), sino una garantía de vida para miles de habitantes que conviven diariamente con el riesgo inherente a la generación de energía atómica.

A lo largo de las cuatro décadas de activismo, el «Ecologista Universal» ha evolucionado su discurso para integrar otras problemáticas que amenazan el entorno ecológico de Veracruz, posicionándose firmemente contra los proyectos de minería a cielo abierto y la explotación desmedida de los recursos hídricos en la región central.

Los activistas destacaron que la defensa de la tierra es una lucha integral que abarca desde la protección de los manglares hasta la preservación de las cuencas hidrológicas.

Esta visión multidisciplinaria ha permitido que su mensaje resuene en diversos sectores sociales, convirtiendo su caminata anual en un catalizador de la conciencia ambiental regional.