
Cuenta regresiva para la Ley 73: El esquema de pensiones más generoso de México desaparecerá este año
marzo 31, 2026
El sistema de pensiones del Instituto Mexicano del Seguro Social se encamina hacia un cambio definitivo: la desaparición progresiva de la llamada Ley 73, el esquema más favorable para los trabajadores mexicanos.
Aunque no se trata de una reforma reciente impulsada por el gobierno de Claudia Sheinbaum, especialistas advierten que este régimen llegará a su fin entre 2035 y 2039, conforme se jubile la última generación que cotizó antes del 1 de julio de 1997.
De acuerdo con el diario Debate, este proceso marcará el cierre de un modelo en el que el Estado garantizaba pensiones vitalicias, dando paso a un sistema basado en el ahorro individual.
Estos son los puntos clave sobre el fin de la Ley 73 del IMSS:
La Ley 73 desaparecerá entre 2035 y 2039.
Solo aplica para quienes cotizaron antes de julio de 1997.
Garantiza pensión vitalicia financiada por el Estado.
Será sustituida completamente por el esquema de la Ley 97.
El nuevo sistema depende del ahorro en Afore.
La Ley 73 es considerada el esquema más beneficioso porque permite calcular la pensión con base en el promedio salarial de las últimas 250 semanas cotizadas y el total de semanas trabajadas.
Este modelo garantiza una pensión de por vida, además de beneficios adicionales como:
Incrementos anuales ligados al salario mínimo.
Atención médica para el pensionado y su familia.
Pensiones por viudez, orfandad e invalidez.
Todo ello financiado por el IMSS y el gobierno federal, lo que brinda certeza económica al trabajador retirado.
Con la desaparición de la Ley 73, el sistema de pensiones en México quedará completamente bajo las reglas de la Ley 97.
Este esquema se basa en cuentas individuales administradas por las Afore, donde el monto de la pensión depende del ahorro acumulado y los rendimientos generados durante la vida laboral.
A diferencia del modelo anterior, el Estado ya no garantiza una pensión definida, lo que traslada la responsabilidad financiera al trabajador.
El nuevo modelo representa un desafío para trabajadores jóvenes y de mediana edad, quienes deberán planificar su retiro con mayor anticipación.
La necesidad de realizar aportaciones voluntarias y considerar instrumentos de ahorro adicionales se vuelve clave para evitar pensiones bajas al final de la vida laboral.
El fin de la Ley 73 no es inmediato, pero su desaparición es inevitable. Con ello, el sistema de pensiones en México entra en una nueva etapa donde el ahorro individual será el factor determinante para el retiro.











