Enfermedad renal crónica puede desarrollarse durante años sin síntomas

octubre 14, 2026

La diabetes y la hipertensión arterial son las principales causas de Enfermedad Renal Crónica (ERC) en México, aunque también inciden factores hereditarios, alteraciones estructurales de los riñones, piedras o litiasis renal y el uso de determinados medicamentos.

Además, el tabaquismo es un factor de riesgo modificable, y el consumo excesivo de alcohol puede afectar la función renal porque favorece la deshidratación, según explicó el coordinador de la Unidad de Educación para la Salud del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ), John Hernández Flores.

La ERC consiste en una alteración de la función de los riñones que permanece durante más de tres meses y afecta su capacidad para manejar líquidos y eliminar toxinas. La enfermedad se clasifica en cinco etapas y, en las primeras, puede no generar molestias debido a la capacidad de los riñones para compensar la pérdida de función. Esto puede hacer que pase inadvertida, ya que una persona puede sentirse bien aunque los estudios de laboratorio ya muestren alteraciones.

Síntomas en etapas avanzadas

Cuando la enfermedad avanza pueden presentarse manifestaciones como hinchazón en pies, tobillos o piernas, comezón persistente, náuseas y vómito. En etapas más avanzadas también pueden presentarse alteraciones del estado de conciencia. Estos signos pueden aparecer cuando existe un deterioro considerable de la función renal, por lo que la prevención, la identificación de factores de riesgo y la detección oportuna son fundamentales.

Entre las medidas que contribuyen al cuidado de los riñones se encuentran mantener una adecuada hidratación, una alimentación saludable y moderar el consumo de productos con altas cantidades de sodio, azúcares y calorías, así como evitar el consumo habitual de bebidas gaseosas.

El especialista recomendó priorizar una alimentación basada en vegetales y la realización de actividad física. La prevención también incluye mantener bajo control padecimientos como la diabetes y la hipertensión arterial, y realizar revisiones periódicas de la función renal cuando así lo indique el personal de salud.