Madre llama a Poder Judicial revisar actuación de juez que ordenó sustracción de su hija, pese a denuncia por abuso sexual 

junio 25, 2026

Yhadira Paredes/Xalapa, Ver.- Una menor de 2 años podría estar en riesgo, luego de que con lujo de violencia personal del Poder Judicial de Veracruz del Juzgado Segundo de lo Familiar la sustrajeron de su domicilio para entregarla a su padre Gabriel “N”, pese a que hay una denuncia por posible abuso en su contra.

Así lo denunció, la madre de la pequeña Nayeli Vanessa Narvaez Sánchez, quien acusó al juez Maximino Contreras Rosales, a quien se le dio a conocer  la existencia de la carpeta de investigación 154/2026, así como medidas de protección a favor de su hija, quien en todo momento hizo caso omiso de las mismas. 

“He aportado pruebas, he acudido a las instancias correspondientes, he buscado que se escuchara la voz de una menor que en repetidas ocasiones manifestó su rechazo a regresar con su progenitor”. 

Fue el pasado 18 de junio, alrededor de las 6:58 de la mañana , cuando personal del Juzgado Segundo de lo Familiar, Isaura Leonor Xolot Cadena, secretaria de acuerdos, Ana Berenice Díaz Howes, fiscal adscrita a los juzgados civiles y familiares, José Roberto Villa Sequera, actuario y Miguel Elías Pulido Sosa, oficial administrativo y David Pimentel Jiménez (psicólogo), ejecutaron una orden de restitución ordenada por el Juez Contreras Rosales.

Nayeli Vanessa consideró que hay posibilidad de actos de corrupción en este caso, luego de que el juez no tomara en cuenta la carpeta de investigación y la denuncia presentada previamente.

“Yo no tuve negativa en ningún momento, solo solicité que me mostraran el documento, una orden y el domicilio que aparecía en esa orden, nunca se me mostró. Ella me agredió y sacó a mi hija, nunca se identificó. Ellos ya estaban con un cerrajero abriendo mi puerto, por orden del juez”, todo frente a otro menor de 7 años. 

El personal del juzgado agredieron físicamente, hasta dejarla desnuda del dorso para evitar que defendiera a su hija de dos años, por lo que presentó las quejas correspondientes. 

“Estoy pidiendo que revisen mi caso, que revisen las acciones del juez por una posible corrupción, porque eso es. Mi expareja es trabajador de la Clínica 66 del IMSS, quien ha tenido reportes en su trabajo y nadie ha hecho nada. Él es una persona que tiene problemas de alcoholismo, drogadicción, vandalismo, a pesar de ello el juez permite que mi hija siga ahí”, finalizó.