Denuncian negligencia en Clínica 11 del IMSS en Xalapa; familiares promoverían amparo

junio 1, 2026

Juan David Castilla/Xalapa. Una madre de familia denunció públicamente omisiones, presunta negligencia médica y malos tratos al interior de la Clínica 11 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Xalapa, en agravio de su hijo, quien padece una infección que pone en riesgo su vida y cuya atención especializada ha sido retrasada por días.

De acuerdo con el testimonio de la afectada, Ernestina Islas Martínez, esto comenzó cuando su hijo acudió inicialmente a la Clínica 10 debido a un absceso en el brazo, cerca de la axila, el cual creció de forma alarmante.

Tras no recibir un diagnóstico acertado en tres visitas previas, el joven de 26 años fue enviado a Urgencias de la Clínica 11 el pasado viernes por la madrugada ante la intensidad del dolor. Allí permaneció cuatro días sentado en una silla debido a la saturación y la falta de camillas disponibles.

Al tercer día de su ingreso, un médico infectólogo evaluó al paciente y determinó que, debido a la ubicación del absceso (una zona carente de músculo), la infección corría el riesgo de propagarse rápidamente hacia el pecho, el cuello o los pulmones.

El especialista ordenó de manera urgente una tomografía y una punción lumbar, además de estudios de laboratorio. Sin embargo, a pesar de la gravedad de la advertencia médica, pasaron los días sin que el personal del hospital ejecutara las órdenes, bajo el argumento inicial de que no podían realizarle los estudios «por estar sentado».

A la falta de estudios se sumó el desabasto de medicamentos esenciales en el área de Urgencias y el condicionamiento del personal, pues al solicitar apoyo en el módulo de «Trato Digno», le sugirieron a la madre contratar a un cuidador particular con un costo de 700 pesos diarios, una cifra incosteable para ella.

La situación médica familiar se tornó aún más crítica, ya que la señora Islas Martínez padece fibromialgia y cuenta con una prótesis de rodilla. El estrés generado por la condición de su hijo detonó una crisis de su propia enfermedad, lo que obligó a internarla de emergencia en el hospital del ISSSTE, ubicada en el Barrio de San Bruno.

Su hijo mayor quedó como el único soporte para trasladarse entre ambas clínicas y cuidar a sus familiares. Para no dejar desamparado a su hermano, le dejó un teléfono celular para mantener comunicación. No obstante, una enfermera identificada como Elizabeth Reyes intentó retirarle el móvil.

Ante la resistencia del joven, intervino personal de Trabajo Social, quienes le quitaron el teléfono, dejándolo completamente incomunicado. Esta acción provocó que la madre firmara su alta voluntaria en el ISSSTE, arriesgando su propia salud, para regresar al IMSS a verificar el estado de su hijo.

Aunque el paciente finalmente fue trasladado a una cama en piso, los estudios de especialidad seguían pendientes hasta las últimas horas. Ante la falta de respuestas institucionales, la denunciante afirmó que recurrirá a la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED) y buscará el amparo de la justicia federal.

“Si en verdad está infectado y algo le pasa, ¿ellos van a responder por la vida de mi hijo?”, cuestionó con indignación.

Dentro de la denuncia, la madre hizo un único reconocimiento público al médico José Hernández, adscrito a dicha clínica, a quien describió como un profesionista empático, humano y con verdadera vocación, siendo el único que les brindó una explicación clara y digna sobre la situación médica.

La afectada dejó a disposición de las autoridades del IMSS su número telefónico 2285679574, en espera de una intervención inmediata que evite una tragedia mayor.

Gracias a las gestiones de Ernestina, el joven ingresó a piso durante la noche del domingo 31 de mayo y hasta las 11:00 horas de este lunes no había sido debidamente atendido por un médico. La herida de su hijo ha empeorado y por ello exige la urgente intervención por parte del personal de IMSS.