
Tren Ligero El Ajolote duplicará capacidad de pasajeros con 17 convoyes nuevos
mayo 11, 2026
La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, encabezó la presentación oficial de la renovación integral del Tren Ligero “El Ajolote”, un proyecto de gran calado que busca optimizar los traslados en el sur de la urbe. Con una inversión aproximada de 2 mil 400 millones de pesos, esta modernización impactará positivamente a más de 250 mil usuarios diarios, mejorando sustancialmente la conectividad en las alcaldías Tlalpan, Coyoacán y Xochimilco. La mandataria enfatizó que el objetivo central de esta intervención es ofrecer una movilidad digna y sustentable, reduciendo significativamente los tiempos de espera y fortaleciendo la infraestructura de transporte eléctrico bajo una visión de justicia social.
Una inversión histórica destinada a fortalecer el sistema ferroviario actual
El despliegue financiero para este ambicioso proyecto se distribuyó de manera estratégica para cubrir las necesidades operativas más críticas del sistema. Según detalló la mandataria capitalina, mil 400 millones de pesos se destinaron específicamente a la adquisición de convoyes nuevos de alta tecnología, mientras que 800 millones se asignaron a la implementación de un avanzado sistema ferroviario de regulación y control de tránsito. Los 200 millones restantes fueron orientados a la renovación física de las estaciones, garantizando que la infraestructura esté a la altura de la demanda actual de la ciudadanía.
Brugada fue enfática al aclarar que este esfuerzo trasciende la coyuntura deportiva internacional que se avecina en la capital, asegurando que los beneficios permanecerán para las familias mexicanas. Al respecto, afirmó con determinación: “Quiero decir que esta obra no se va con el Mundial; esta obra se queda como todas las obras que estamos haciendo en beneficio permanente para la población de la Ciudad de México. Sólo aprovechamos el mundial para acelerar las obras que nos habíamos propuesto llevar a cabo. Y hoy estamos cumpliendo”.
Tecnología de última generación para duplicar la capacidad de transporte
La integración de 17 nuevos trenes eléctricos de última generación permite que la flota total del sistema ascienda a 34 unidades, lo que duplica de forma inmediata la capacidad de atención en este corredor estratégico. Estas nuevas unidades, modelo TE-95 y con una vida útil de 30 años, cuentan con un diseño articulado de doble cabina y tienen la capacidad de transportar hasta 750 pasajeros por tren. Además, incorporan sistemas de frenado regenerativo para reducir el consumo energético, accesibilidad universal y videovigilancia, garantizando traslados seguros, modernos y con un impacto ambiental mínimo para la zona sur.
Más allá de la infraestructura técnica, el proyecto tiene un enfoque humano profundo al buscar erradicar la denominada “pobreza de tiempo” que afecta a millones de capitalinos en sus trayectos diarios. El objetivo es reducir el tiempo de traslado entre Taxqueña y Xochimilco, pasando de una espera de seis minutos a solo tres en su etapa de consolidación. Para la Jefa de Gobierno, este ahorro de minutos tiene un valor social invaluable, pues como ella misma señaló, “significa restituir horas para abrazar a los hijos, para descansar, para estudiar o simplemente para vivir tranquilo”.
Justicia territorial y modernización de las estaciones en el corredor
La intervención física del sistema no se limitó a los trenes, sino que incluyó la rehabilitación integral de 17 estaciones, donde se mejoró la iluminación, se instalaron guías podotáctiles y se sustituyeron materiales en pisos y andenes. Raúl Basulto Luviano, secretario de Obras, destacó que se destinaron 150 millones de pesos adicionales para modernizar el Cetram Taxqueña, incluyendo un nuevo biciestacionamiento para más de 200 bicicletas. Estas acciones buscan dignificar el espacio público en una zona de la ciudad que históricamente ha sido el hogar de pueblos originarios y comunidades que requieren una reparación histórica en sus servicios.
Este conjunto de acciones se engloba bajo el simbolismo de “El Ajolote”, un nombre que representa la resistencia y capacidad de transformación de la capital mexicana. Al considerar las críticas por el cambio de imagen y estrategias en el transporte, Brugada defendió su visión de gobierno con un mensaje claro sobre la recuperación del entorno urbano. Al respecto, puntualizó que si invertir en movilidad, construir infraestructuras verdes y llenar de color lo que antes era gris es la meta, entonces claro que estamos “ajolotizando” la ciudad, reafirmando su compromiso con la innovación y la identidad local.











