Sheinbaum SICT y Banobras anuncian 18 proyectos carreteros con inversión público – privada

marzo 4, 2026
Contempla ls conclusión de la Autopista Macuspana – Escárcega y la ampliación a 10 carriles de la México – Querétaro
Carlos Guzmán | Corresponsal CDMX.- El director general de Banobras, Jorge Mendoza Sánchez, anunció un ambicioso programa de autopistas y carreteras que contempla 18 proyectos bajo esquemas de inversión mixta, con una bolsa superior a 150 mil millones de pesos, la generación estimada de 177 mil empleos directos y 142 mil indirectos, así como la construcción y ampliación de mil 450 kilómetros en al menos 11 estados del país.
Los proyectos serán autofinanciables, sin generar presión sobre las finanzas públicas ni afectar las metas fiscales del gobierno federal.
Mendoza subrayó que, a diferencia de esquemas del pasado, las concesiones permanecerán en manos del Estado, particularmente a través del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), administrado por Banobras.
La participación privada se dará bajo contratos de desempeño y con reglas de gobernanza que garantizan mayoría pública.
“Lo que no queremos es que ponga presión en las finanzas públicas”, enfatizó.
El programa se alinea con la estrategia de infraestructura presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, en coordinación con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
Dos esquemas de participación
- CMRO (Construcción, Mantenimiento, Rehabilitación y Operación)
• La concesión se mantiene en el gobierno.
• Se firma un contrato de corto o mediano plazo con privados.
• El inversionista asume parte del riesgo.
• Se establecen estándares de desempeño supervisados por un tercero independiente. - Inversión mixta
• Se crea una empresa donde el sector público mantiene mayoría accionaria (por ejemplo, 51%-49%).
• El privado aporta capital inicial.
• Se garantiza recuperación de inversión antes del reparto de utilidades.
• Incluye mecanismos de gobernanza corporativa para proteger a inversionistas.
Mendoza explicó que estos modelos ya se aplicaron en la administración anterior en proyectos carreteros y aeroportuarios, por lo que no representan figuras nuevas, sino ajustes para fortalecer la colaboración público-privada sin repetir esquemas considerados lesivos en el pasado.
De los 18 proyectos anunciados:
• 11 serán bajo esquema CMRO
• 7 bajo inversión mixta
• Además, cinco más están en evaluación
Ya iniciaron obras como:
• Conexión Libramiento Reynosa
• Tulancingo–Nohonecaxa
Y en las próximas semanas comenzará el tramo Las Varas–Platanitos.
Entre los proyectos relevantes destacan:
• Puerto Verde en Piedras Negras (cruce fronterizo)
• Bypass Tijuana–Ensenada
• Saltillo–Monclova
• Conexión Urbana Saltillo–Ramos Arizpe
• Puente Internacional Nuevo Laredo 4 y 5
Dos obras emblemáticas
Corredor del Golfo de México
Conectará el sur y centro del país con Reynosa, ampliando tramos de dos a cuatro carriles para fortalecer el flujo hacia la frontera norte. El objetivo es potenciar el comercio exterior y mejorar la conectividad regional.
Ampliación de la Ruta 57
La intervención en la Ruta 57 —uno de los ejes carreteros más importantes del país— busca descongestionar la salida de la Ciudad de México hacia Querétaro y ampliar la capacidad hasta San Luis Potosí, Matehuala, Saltillo y Monclova.
El proyecto conectará con dos nuevos cruces fronterizos estratégicos:
• Nuevo Laredo 4 y 5
• Puerto Verde en Piedras Negras
Mendoza destacó que ambos cruces ya cuentan con autorización del gobierno de Estados Unidos, que también invertirá en infraestructura de su lado de la frontera.
El director de Banobras sostuvo que este paquete es adicional al programa de infraestructura que ejecutará directamente la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, lo que anticipa una fuerte detonación de inversión en 2026.
Más allá de la ampliación de carreteras, el funcionario destacó que el programa busca:
• Reducir tiempos de traslado
• Mejorar la seguridad vial
• Fortalecer corredores de comercio exterior
• Generar empleo regional
• Impulsar desarrollo con criterios sociales y ambientales
Con este esquema, el gobierno apuesta por acelerar la infraestructura estratégica sin incrementar deuda pública, manteniendo el control estatal sobre las concesiones y apostando por una colaboración con el sector privado bajo nuevas reglas de desempeño y supervisión.











