
Ingreso de huevo estadounidense distorsiona el mercado y pone en riesgo a consumidores
agosto 6, 2026
Juan David Castilla/Xalapa. El sector avícola mexicano enfrenta una distorsión en sus mercados derivada de la entrada inusual de huevo proveniente de Estados Unidos, un insumo que afecta la economía de los productores locales al comercializarse por debajo de sus costos reales de producción y además representa un riesgo para la salud e higiene en los hogares debido a la pérdida sistemática de la cadena de refrigeración durante su traslado hacia diversas entidades del territorio nacional.
Así lo advirtió Jorge García de la Cadena Romero, presidente de la Asociación de Avicultores de Tehuacán, quien además confirmó la presencia documentada de producto estadounidense en los anaqueles del mercado nacional y alertó sobre las condiciones en que es distribuido en la región, alcanzando incluso comercios de la entidad veracruzana y de distintas demarcaciones del centro de México.
El dirigente empresarial explicó que existe una diferencia radical en los procesos normativos, las exigencias sanitarias y las costumbres de consumo entre ambas naciones.
Mientras que en México la avicultura entrega diariamente un alimento fresco que no requiere de lavado previo ni de un manejo térmico especial para su conservación doméstica inmediata, la regulación vigente en Estados Unidos obliga a lavar minuciosamente y mantener bajo refrigeración estricta el cascarón desde el momento de su empaque en origen.
El problema radica en que, al cruzar la frontera norte y pasar por bodegas intermedias para ser trasladado hacia los estados del centro y sur de la República Mexicana, el insumo importado pierde la indispensable cadena de frío requerida para evitar su deterioro.
De acuerdo con el representante de los avicultores, comercializar este producto sin el enfriamiento continuo adecuado provoca la pronta descomposición del cascarón, lo que se traduce en un engaño al consumidor y en un riesgo directo para la calidad de los alimentos que llegan a la mesa de las familias.
En ese contexto, García de la Cadena Romero aclaró que la importación de este alimento resulta del todo innecesaria, toda vez que la industria avícola nacional cuenta con la capacidad instalada, la producción constante y la infraestructura suficiente para abastecer la totalidad de la demanda del mercado interno de manera autosuficiente.
Respecto al impacto económico resentido por los productores locales, el líder del gremio detalló que el ingreso masivo del huevo extranjero alteró las dinámicas naturales de la oferta y la demanda, forzando un desplome drástico en los precios finales de venta.
Esta situación generó severas afectaciones y pérdidas financieras cuantiosas para las granjas locales, un impacto negativo que, si bien continúa en proceso de evaluación y análisis para precisar las cifras exactas, ya ha dejado serias secuelas en la estabilidad operativa de la avicultura regional.
Más allá de los balances financieros de las granjas y empresas productoras, el presidente de la asociación enfatizó que la mayor preocupación del sector radica en evitar que se engañe a la población.
Señaló que en muchas ocasiones las familias adquieren un producto barato en tienditas de barrio o misceláneas sin conocer la procedencia real ni las condiciones deficientes de conservación a las que fue expuesto durante su trayecto logístico.
Por lo anterior, el empresario formuló un llamado directo a la ciudadanía a verificar de manera puntual la procedencia del huevo antes de realizar su compra en establecimientos locales o supermercados.
Exhortó a la población a consultar abiertamente a los comerciantes sobre el origen exacto de la mercancía, priorizando la adquisición de marcas regionales y nacionales que ofrecen plena garantía de frescura, inocuidad y respaldo al desarrollo de la economía nacional.